La industria de la construcción en Estados Unidos tiene hoy un desafío importante que afecta su desarrollo: una considerable escasez de mano de obra calificada. En una reciente medición del Federal Reserve Economic Data (FRED), en julio de 2025, se contabilizaron 306.000 puestos vacantes en el sector de la construcción. [1]

Según una encuesta de la Asociación de Contratistas Generales de América (AGC) y Autodesk, el 91% de las empresas de construcción se están viendo seriamente afectadas por esta insuficiencia.[2]

Este panorama genera retrasos en la ejecución de proyectos, aumento de los costos y una amenaza para el crecimiento económico y la asequibilidad de la vivienda. Una de las soluciones claves para este gran desafío es el aprovechamiento de la fuerza laboral inmigrante. La migración en Estados Unidos es un pilar esencial para revertir esta situación, ya que alrededor de un 34% de los trabajadores de la construcción son hispanos.[3]

En algunos subsectores, los hispanos representan más del 60%, como es el caso del painting (62.5%), drywall (75.2%) y roofing (63.9%). Esto de acuerdo a un reciente reporte de The Center for Construction Research and Training (CPWR). [4]

Es por eso que en este artículo abordaremos la problemática de la escasez de mano de obra, pero también las oportunidades que se abren en el horizonte para la comunidad hispana. Veremos qué ocurre, cuáles son las causas y cómo puedes aprovechar la gran demanda de trabajo que existe en el sector para desarrollarte profesionalmente y ¿por qué no? Emprender un negocio relacionado con la construcción dentro de los Estados Unidos.

Factores que influyen en la escasez de trabajadores de la construcción

La disminución de la fuerza laboral en el sector de la construcción es un problema que se ha agravado en los últimos años, especialmente después de la pandemia. Las razones fundamentales son multifactoriales e incluyen tendencias tanto a corto como a largo plazo:

Jubilaciones masivas y falta de relevo generacional

Gran cantidad de trabajadores del sector pertenecen a una generación mayor, nacidos entre la década de los 50 y 60. La mayoría de ellos ya están retirados o a punto de hacerlo. Y ese no sería un mayor problema de no ser porque no hay generación que los releve.

Esa mano de obra calificada en retirada ya no tiene la fuerza física y, en ocasiones, tampoco las habilidades mentales que se requieren. Adicionalmente, los más jóvenes no parecen estar interesados en desarrollarse en el área de la construcción, pues es un trabajo que necesita de capacidades físicas considerables y un gran esfuerzo que muchos no están dispuestos a asumir.[5]

Valoración negativa por parte de los más jóvenes

Las nuevas generaciones prefieren estudiar carreras universitarias y trabajos que consideran con mayor estatus y menos esfuerzo físico. Tienen una percepción negativa que los aleja del sector.

Brechas de habilidades (“skills gap”)

Hoy en día, debido al gran avance de la tecnología, la construcción requiere una serie de habilidades de las que muchos trabajadores carecen por falta de formación. El dominio y manejo de maquinaria avanzada, del modelado digital (como BIM) y de medidas de seguridad más estrictas, son solo algunos ejemplos. [6]

Impactos del COVID-19

La pandemia interrumpió cadenas de suministro, disminuyó la disponibilidad de trabajadores, aceleró jubilaciones de mayores, redujo migración laboral, etc. Algunos empleos no han sido recuperados totalmente.

Demanda elevada por proyectos grandes de infraestructura

El crecimiento exponencial de la industria de la construcción es un fenómeno evidente en los últimos años. Hay una demanda creciente de proyectos de vivienda, comerciales, infraestructura pública, lo que requiere más mano de obra de la que hay disponible.

Factores estructurales y regulatorios

Incluyen tasas de interés altas, incertidumbre económica, regulaciones que pueden afectar la contratación o aumentar costos, así como escasez de programas educativos vocacionales robustos.

Oportunidades para los hispanos frente a la escasez de mano de obra

La alta representación de la comunidad hispana en el sector de la construcción la hace jugar un papel fundamental en el mejoramiento y crecimiento de la industria. Veamos algunas de las oportunidades que se presentan para los inmigrantes:

Visados laborales

El sector de la construcción ha solicitado permitir la entrada legal de más trabajadores a Estados Unidos para satisfacer la demanda laboral existente.

El programa de visa H-2B ofrece una solución inmediata a la falta de mano de obra, dando oportunidad a trabajadores extranjeros de que soliciten visas para puestos temporales. Los empleadores que recurren a estas visas asumen los gastos de transporte y procesamiento, así como la garantía de jornadas de al menos 35 horas semanales con pago de horas extras.

Formación gratuita para oficios y certificaciones reconocidas

La Regional Hispanic Contractors Association tiene un programa de capacitación totalmente gratuito de habilidades básicas en construcción, con certificaciones reconocidas nacionalmente, lo que permite que los participantes accedan a empleos mejor remunerados.[7]

También existen programas de preaprendizaje gratuitos, como PACT de Seattle Colleges, que ofrecen formación práctica, preparación para el empleo y ayudan a conectar con programas de aprendizaje remunerados.

Salarios competitivos y alta demanda

La industria de la construcción atrae a inmigrantes que se dedican a buscar mejores ingresos. De acuerdo con un estudio de The World Report U.S. News, los trabajos mejor pagados en el sector pueden alcanzar hasta 101,000 dólares anuales en función de las habilidades y la experiencia.[8]

Trabajos con gran proyección de crecimiento

Los cinco trabajos en construcción con mayores proyecciones de crecimiento para inmigrantes en 2025, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), son:

Electricistas: Salario promedio de 60,240 dólares anuales, con 49,200 nuevas vacantes proyectadas.

Gerentes de construcción: Salario anual de hasta 101,000 dólares, combinando habilidades técnicas y gerenciales.

Instaladores de sistemas fotovoltaicos (energía renovable): Salario promedio de 45,230 dólares anuales, con 6,600 nuevas vacantes anuales.

Plomeros: Salario promedio de 60,090 dólares anuales, con 10,900 empleos proyectados anualmente.

Albañiles: Salario promedio de 40,750 dólares anuales, con una proyección de 61,900 nuevas contrataciones.

Empoderamiento económico y emprendimiento

La comunidad hispana puede aprovechar la creciente demanda en la industria para lanzar o crecer empresas constructoras hispanas, participar en contratos públicos, subcontrataciones y mucho más.

Informes señalan que hay decenas de miles de empresas de construcción de propiedad hispana, generando cientos de miles de millones en ingresos. [9]

Organizaciones como la National Hispanic Construction Alliance trabajan para mejorar acceso a capital, recursos, networking, para que estas empresas puedan competir en licitaciones, crecer, y proveer más empleo.

Conclusión y recursos adicionales

La escasez de mano de obra en la construcción en EE. UU. es un desafío multifacético con importantes repercusiones económicas. La industria está en un punto de inflexión donde la fuerza laboral inmigrante es crucial para su sostenimiento y crecimiento continuo.